dignidad

¡Me han despedido!; ¿Qué decir al jefe?

A todos nos han despedido alguna vez, hasta los más exitosos saben que es perder el trabajo. Aún así, puede ser uno de los momentos difíciles de la vida. Probablemente nos quedamos sin palabras y no sabemos cómo reaccionar.

Michael Kerr describió algunos pasos y frases que debemos decir al jefe antes de marchar.

¿Queréis marchar de tal modo que sólo aumente la razón por la que os despidieron? ¿O irse con dignidad, con actitud positiva y profesional, de tal modo que nadie os va a olvidar?

Respiramos profundamente y aunque resulta difícil, escuchamos con calma lo que quiere decirnos el jefe. Con esta información podemos construir nuestra respuesta adecuada.

¿Cómo actuar en esta situación?

Deme un segundo, por favor.

Si sentimos que podemos estropearlo todo con nuestras emociones, lo mejor es tomarse un rato. Aclaramos nuestras ideas y calmamos nuestra mente. Lo importante es ser un profesional en cada momento.

¿Me puede razonar el despido?

Preguntamos por los detalles, pero sin el tono agresivo. Conocer los detalles del despido nos ayuda superar esta situación y aprender de ello. Además así veamos si el despido ha sido justo o no.

¿Puede pensarlo bien? ¿Me  puede dar otra oportunidad?

Si queremos seguir trabajando en el puesto, simplemente preguntamos por la segunda oportunidad. Describimos a nuestro jefe qué le ofrecemos concretamente, e intentamos buscar juntos una solución antes de cerrar la puerta para siempre.

¿Qué va a decir a los demás empleados?

Preguntamos cómo se lo cuenta al resto del equipo. Le demuestra que nos preocupamos por lo que el despido sea explicado correctamente y profesionalmente. Queremos marchar con buena reputación.

¿Me puede ayudar con la búsqueda de nuevo trabajo?

En este caso depende de la compañía concreta y de circunstancias, pero puede que nos solicite unos contactos interesantes o consejos útiles.

¿Me pagarán el despido?

Preguntamos por este asunto importante y le pedimos que nos lo dé por escrito. Es como si el médico nos da malas noticias, nos quedamos en blanco.  Por eso es mejor tenerlo por escrito para no omitir u olvidarse de algo.

¿Puedo poner como mi referencia a usted o a mi equipo?

Si tenemos buenas relaciones en la empresa, merece la pena aprovecharlas. Es mejor preguntárselo para saber qué podemos esperar de ellos cuando les pidan la opinión hacia nosotros.

¿Podemos volver a hablar por la tarde/mañana?

Le explicamos que necesitamos tiempo para pensar y que a lo mejor se nos va a ocurrir alguna pregunta más tarde. Hay que tomarse el tiempo para tranquilizarse y luego podemos aclarar las cosas.

¿Le puedo facilitar de alguna manera esta situación?

Una impresión inolvidable dejamos si nos ofrecemos como la ayuda para los cambios que estarán relacionados con nuestro despido.  El jefe no se olvidará de este gesto en mucho tiempo, y puede que nos él también nos ayudará.

¿Hay algo que debo cambiar?

Le pedimos que nos dé la realimentación, será una gran ayuda para el futuro. Muchas veces no nos damos cuenta de que hacemos algo mal hasta nos lo digan. Es el mejor momento para la sinceridad total.

Ha sido un placer trabajar para usted. Gracias.

Al final damos las gracias por darnos la oportunidad, le demostramos que apreciamos esta experiencia. Estemos dolidos o enfadados en este momento, debemos mostrar el afecto. Os aseguro de que nadie se espera que demos las gracias por el despido. Es un hecho muy valiente con cuál causamos una impresión sensacional. Es algo que nos facilita mucho el despido.

Aunque es uno de los momentos más difíciles, no podemos dejar que nos derrumbe. Todo lo malo tiene algo de bueno y quién sabe qué nos espera ahora. Hay que seguir luchando sí o sí.

**Saludos Oliver**