ser fuerte

Por qué nos cotillean; Cómo defender nuestra mente

El único punto estable está debajo de nuestros pies. E incluso éste nos lo intentan a disuadir.

Un pueblo donde todo el mundo se conoce.

Vecinos que pueden ver lo que el otro está comiendo.

Una empresa donde el tema más favorito son los demás empleados.

Lo llaman “preocuparse por otras personas”. Yo lo llamo cotillear, “no tengo nada mejor que hacer”. Porque si cada uno que cotilla, se preocupase primero por él mismo, no haría falta preocuparse por alguien más.

Tenéis o no tenéis pareja, cotillean. Por el susurro llega hasta vuestro oído alguna información preocupante.

Aunque tenéis éxito en vuestra vida o no, siempre hay alguien a quien le molesta. Y siempre será alguien que cree que cometéis un error. Si os lo tomáis en serio y buscáis dónde podría haber algún error, más os ponéis nerviosos porque no sois capaces de encontrarlo. Y cómo no; si en realidad no hacéis nada mal. Y esto es el problema. Lo hacéis demasiado bien. No es vuestro problema, sino del que os cotillea.

Estamos llegando al grano. Vamos a aprender cómo tomar el cotilleo y entender a las cotillas.

Qué es un cotilleo

Son palabras dichas a espaldas de alguien, a quien nunca se las diríamos a la cara.

Ojo, porque no es prescindible que el cotilleo sea una mentira para convertirse en un mal. Hay muchas verdades que deberían solo pasar alrededor de otra gente porque 1º no son su asunto 2º cada verdad tiene su sentido y su tiempo.

En otras palabras: Si no quiero cotillear no digo cosas que no puedo afirmar ciertamente.

Quién es un cotilla

¿Habéis pensado cómo sería vuestra vida sin la gente que necesita comentaros? Ahí está la función de las cotillas – quieren cambiar nuestra vida. ¿Pero por qué?

Un cotilla es una persona tan insegura por sí misma que prefiere hablar de los demás que de sí misma. Somos la media de las 5 personas cercanas, así que un cotilla tendrá a su alrededor otros cotillas. Y ahí vale que: El que cotillea contigo, puede cotillear de ti.

Por eso prefiere valorar la vida de otra gente para que no se enteren de los problemas de él. Aprendió una habilidad única y es que oye una historia y entiende otra diferente. Sufre de una ilusión por la que piensa que si derrumba a otra persona, será él que sube el nivel.

¿Y por qué lo hacen? Porque es más fácil derrumbar una torre de cubos que añadir otro por encima. Cotillas no saben construir por eso derriban.

Un cotilla a menudo critica lo que a él le hace falta.

Y aquí estamos. Siempre cuando somos el blanco de negatividad – envidia, quejas, cotilleo – tenemos algo que los demás no tienen. Algo de que se han fijado y les pone rabiosos.

Qué podemos hacer

No podemos evitar el cotilleo. Incluso hay proporcionalidad directa: Cuánto más exitosos y felices somos, tanto más cotilleo habrá. Nunca va a desaparecer lo que nos roba la felicidad, porque cosas como buscar errores de los demás, juzgar mantiene una de las industrias más importantes – industria de espectáculo.

Si la gente solo se preocupara por ellos, se darían cuenta de que tienen demasiados problemas propios para “preocuparse” por los demás. La tarea de la industria de espectáculo es no dejar que la gente se preocupara por ellos mismos. Por eso funciona tan bien.

Tenemos que aceptar la existencia de de las personas que cuestionan lo bueno y desean lo malo.

1ª regla: Confiar en una persona que es importante para nosotros, significa tener un problema menos

No es mi cosa pero sabes que…

Mira no sé si es verdad pero he oído que…

Te quiero mucho por eso te lo cuento aunque no sé si es cierto…

La semilla de duda está plantada y ahora esperar si brota. La única respuesta contra dudas es CONFIANZA.

A veces es difícil confiar: ¿Cómo puedo confiar en mi pareja si me ha decepcionado? ¿Cómo puedo confiar en mí mismo si todavía no conseguí nada?

Yo confío y punto. Si me decepciona eso ya no será mi problema, sino suyo. En una relación no hay nada más fuerte que la confianza y esto es lo que las cotillas quieren dañar. Si estropean la confianza, se estropeará la relación. Confiar y pasar del cotilleo significa tener un problema menos. Confío para no preocuparme.

2ª regla: Ni todos los océanos hundirán un barco si el agua no entra dentro

Cuando nos enfrentamos al cotilleo no podemos dejar que pase dentro de nuestras cabezas.

“¿A qué no te escribe?, es porque está con otro.”

Yo me río de estas cosas, y a los cotillas no les gusta mi tranquilidad. Si alguien quiere engañarme puede. Es su cosa, su derecho. Pero tiene que saber si desaparece la confianza, mata la relación. Donde no hay confianza, hay solo dos personas viviendo uno al lado de otro y sobreviviendo.

Por eso pido perdón a los cotillas pero yo nunca seré el que destruya la confianza.

3ª Regla: Nunca actúes de tal modo que el otro empiece a dudar

Confianza e incertidumbre son como el agua y aceite. Es imposible mezclarlas. Si hay más de uno, hay menos de otro.

Si dejamos entrar las dudas en nuestra relación, los cotillas ya se encargan de que el cotilleo se haga real. No dejemos que la incertidumbre se ponga entre nosotros.

No dejemos de comunicar, aclaremos las dudas, apreciemos que el otro habla, se preocupa por nosotros y nos escucha. Es la única manera para entendernos.

Recordad: Hacer caer una torre de cubos es fácil, construirla no sabe cualquiera.

Él que no sabe construirla, puede convencernos que no lo sabemos ni nosotros.

Sólo él que intenta construir puede conseguirlo. El que sólo derriba, nunca construirá nada en la vida.

**Saludos Oliver**